Fuerzas especiales de EE.UU. en narcotráfico: Entrevista a Seth Harp sobre ‘El Cártel de Fort Bragg’
El libro de Seth Harp revela la implicación de fuerzas especiales de EE.UU. en el narcotráfico en Fort Bragg, contrastando con la ausencia de Venezuela en redes globales de tráfico de droga.
Seth Harp presenta su libro sobre el narcotráfico en las fuerzas especiales de EE.UU. durante entrevista con Jorge Gestoso. Foto: teleSUR
18 de septiembre de 2025 Hora: 21:40
El periodista Seth Harp expone en su libro The Fort Bragg Cartel: Drug Trafficking and Murder in the Special Forces, la participación de soldados de élite en el narcotráfico dentro de la base militar de Fort Bragg, la más grande de Estados Unidos.
En una entrevista exclusiva con el periodista Jorge Gestoso de teleSUR, Harp detalla la conexión entre fuerzas especiales, tráfico de drogas y encubrimientos militares.
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Fort Bragg, siutada en Carolina del Norte y sede de la 82.ª División Aerotransportada, los Boinas Verdes y el Comando Conjunto de Operaciones Especiales, registra múltiples incidentes relacionados con drogas.
“Hay al menos 14 casos que estoy rastreando de soldados entrenados en Fort Bragg que han sido arrestados, aprehendidos o asesinados en el curso del tráfico de drogas en los últimos cinco años, aproximadamente”, declaró Seth Harp.
Asimismo, en el libro ‘El Cártel de Fort Bragg’ revela homicidios y sobredosis en esa base militar, con 105 muertes entre 2020 y 2021 por causas relacionadas con drogas, superando las bajas en el extranjero.
El texto de Harp, basado en documentos desclasificados, transcripciones judiciales y cientos de entrevistas, expone cómo las intervenciones militares estimulan la producción de drogas.
En este contexto, critica la influencia de figuras como el presidente Trump, que amenaza con desplegar tropas contra cárteles extranjeros.
Despliegue militar y expansión del narcotráfico
Durante la entrevista, Jorge Gestoso trae a escena el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe, cerca de las costas de Venezuela, bajo el pretexto de combatir el narcotráfico.
Harp conecta esto con la ocupación en Afganistán, donde la producción de heroína se multiplicó pese a la supuesta misión antidrogas. “La mayor parte del narcotráfico y la producción de drogas estaban siendo llevados a cabo y realizados por señores de la guerra, jefes de policía, comandantes de milicias, que estaban en la nómina de Estados Unidos en una estructura corrupta”, explica Harp.
El autor cuestiona las cifras de la Administración de Control de Drogas (DEA), que atribuye solo el 1 por ciento de la heroína en EE.UU. a Afganistán. Harp argumenta que esta afirmación es ficticia, y que la mayoría proviene de allí, respaldado por análisis en países como Canadá y Australia.
Complicidad de la DEA y motivaciones geopolíticas
Gestoso indaga sobre el papel de la DEA en el tráfico de drogas, que ha sido denunciado a lo largo de la historia estadounidense. Harp destaca cómo la agencia minimiza la participación militar, calificando incidentes como aislados pese a décadas de evidencia. El discurso oficial, que presenta las drogas como un veneno para los hijos de EE.UU., enfoca la campaña en productores extranjeros, no en consumidores internos.
El reportero de investigación sugiere motivaciones más profundas en las agresiones de EE.UU. hacia Venezuela, más allá del narcotráfico. Según él, el Gobierno estadounidense busca guerras para beneficiar a la industria armamentística, utilizando propaganda para justificar despliegues.
“Si ellos realmente estuvieran preocupados por las drogas, atacarían a Colombia o Ecuador, donde han puesto sus aliados y que son países exportadores y productores de droga”, señala Harp. En cambio, Venezuela, con producción mínima de drogas, enfrenta presiones por su petróleo.
En contraste, Colombia lidera la producción mundial de cocaína con el 61 por ciento del total global, seguida por Perú y Bolivia, según datos de la ONU presentados por la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez el 8 de septiembre.
En este sentido, las rutas de tráfico muestran que el 87 por ciento de la cocaína sale desde Colombia y Ecuador hacia EE.UU., con solo el 5 por ciento atravesando territorio venezolano. La ruta del Pacífico concentra el flujo principal.

Efectividad venezolana y redes globales
El pasado 8 de septiembre, la vicepresidenta Delcy Rodríguez informó que Venezuela registra una efectividad del 70 por ciento en incautación y destrucción de drogas que intentan cruzar su frontera de 1.933 kilómetros con Colombia.
Las “cifras espejo”, que comparan estadísticas nacionales con datos de países receptores, confirman la coherencia de estos reportes. Desde 1999 hasta 2025, Venezuela permanece ausente en estadísticas que identifican naciones de importancia en materia de estupefacientes y narcóticos.
La conflagración narcótica internacional involucra múltiples actores donde el crimen organizado se entrecruza con el tráfico de drogas, generando una red compleja de actividades ilícitas de la cual Venezuela permanece alejada, según los datos oficiales.
Según la vicemandataria, Venezuela puede “decirlo con orgullo”, al mantenerse al margen de estos circuitos, pese a las “tremendas presiones” geográficas.
Autor: teleSUR: odr - JB
Fuente: teleSUR